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¡S.O.S! Mi hijo empieza a salir de noche

Jóvenes · FreeDigitalPhotosAdolescencia, pubertad, edad del pavo. Son unos cuantos los nombres que usamos para referirnos a esta dichosa etapa que por definición plantea un montón de retos tanto para nuestros hijos como para nosotros. Además, cuando a la condición de adolescente se le suma la de persona con diabetes, los problemas se multiplican. Y es que el adolescente está llamado a cuestionarse el estado de las cosas y las normas provistas por los adultos, esto es ley de vida.

Y uno de los espacios que mejor reflejan esta mentalidad de ir a contracorriente es la noche del viernes o del sábado, cuando el joven se reúne con su grupo de amigos. Es una cita fundamental, uno de los momentos más importantes para la socialización, y no tiene nada de malo. Lo que pasa es que cuando el adolescente tiene diabetes, los padres nos preocupamos un poco más de lo habitual. Y en realidad no deberíamos: los jóvenes con diabetes tienen tanto derecho como sus amigos a disfrutar de estos encuentros.

Estamos hablando, por supuesto, de chicos mayores de 18 años. Por debajo de esta edad el alcohol está totalmente prohibido. A partir de los 18, seamos realistas, no vamos a pedir que se abstengan por completo de probarlo porque esto es algo poco viable la mayoría de las veces. A estas edades los chicos comienzan a probar diferentes bebidas alcohólicas, y por eso mismo es fundamental que tengan claros los riesgos de ingerir demasiado alcohol. Lo peor que puede pasar es que sufran una hipoglucemia severa, una alteración grave del nivel de glucosa que desciende a niveles muy bajos, y cuyos síntomas son muy similares a los de una borrachera. Como son tan parecidos pueden dar lugar a confusión, por lo cual es importante que se sepa que pueden pasar desapercibidos.

Antes de salir de marcha

Hay algunas cosas que debemos asegurarnos que nuestros hijos  saben y tienen en cuenta. Mejor si tratamos de comunicárselas con mucha calma, sin una actitud autoritaria y una pizca de sentido de humor.

– Es súper importante mantener unos horarios de comida y unas pautas de insulina estables para que la diabetes no se descompense. Por mucho que sea fin de semana no se admiten excepciones.

– Para empezar bien la noche hay que administrarse la insulina que corresponde y a continuación hacer una cena completamente normal. Nada de saltársela.

– Si la actividad física que se desarrolla es bastante intensa (mucho bailoteo o mucha caminata) debería tomarse un pequeño suplemento rico en hidratos de carbono a media noche.

– Si no se tiene pensado volver hasta las 6 de la mañana, sería más que recomendable comerse un bocadillito a media noche.

– Hay que llevar siempre encima un documento o una placa que identifique al chico como persona con diabetes. Es muy pero que muy útil en caso de pérdida de conciencia.

– Es de vital importancia llevar siempre el glucómetro y las tiras reactivas. Así podrán hacerse tantos controles como sean necesarios a lo largo de la noche.

– Llevar encima el bolígrafo de la insulina. Bajo ningún concepto puede olvidarse en casa.

– Tomar solo una copa, y siempre y cuando se tenga el estómago lleno y la glucosa en sangre esté bajo control. Y cuando decimos una es una. Nada de hacer la vista gorda con esto.

– Intentar beber despacito para que la bebida dure más tiempo.

– Si se toma vino es mejor añadir un poquito de gaseosa o agua con gas para disminuir la cantidad de alcohol.

– Elegir siempre bebidas light. Esto no hace falta ni decirlo.

– No tomar alcohol sin acompañarlo con algo de comida o un snack.

– Es importante que los amigos sepan identificar los síntomas de una hipoglucemia severa para poder ayudar en un momento de apuro.

– Si se trasnocha mucho y se llega a casa por la mañana es recomendable tomar el desayuno antes de acostarse y procurar levantarse a la hora de comer.

Es verdad que cada adolescente es distinto y cada persona afronta de forma diferente los desafíos de esta edad. Por eso es importante mostrarse comprensivos e intentar apoyar siempre a nuestros hijos. Ya verás que con un poco de paciencia y sentido del humor todo es mucho más sencillo. Que hablando se entiende la gente.

Esta publicación está inspirada en el artículo “Diabetes, adolescentes y alcohol” publicado en el número septiembre/octubre de 2012 de la revista Diabetesfede.

Purificación Salgado

Periodista

Fuente: Personasque.com

5 comentarios

  1. Me gusta el artículo pero creo que es mejor acompañar el alcohol con bebidas azucaradas Ya que este baja el nivel de azúcar

    • Buenas tardes Isabel,

      Sí. Si se toma una copa es bueno tomarla con bebida azucarada para contrarrestar el efecto hipoglucemiante del alcohol. Luego ya si se sigue de marcha sin beber alcohol continuamos con refrescos light. Si se va a bailar hay que tener en cuenta la actividad física y calcular si necesitamos un aporte extra de carbohidratos.

      Un saludo,

      Mónica

      Asociación de Diabéticos de Madrid

  2. Hola!! Tengo entendido q sí s sale d copas la bebida alcohólica hay q mezclada co refresco normal y no light. Gracias

    • Buenas tardes Domi.

      Sí, por supuesto. Si se toma una copa habría que tomarla con bebida azucarada para contrarestar el efecto hipoglucemiante del alcohol. Luego,si se sigue de marcha sin beber alcohol continuamos con refrescos light. Si se va a bailar hay que tener en cuenta la actividad física y calcular si necesitamos un aporte extra de carbohidratos.

      Mónica

      Asociación de Diabéticos de Madrid

  3. Una pregunta. ¿no era mejor tomar bebidas NO light cuando se toman con alcohol? Tenía entendido que era mejor y así subía un poco la glucemia ya que con el alcohol bajaba. Gracias.

Los comentarios están cerrados.

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