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Mitos sobre la diabetes infantil

12 causas - Niño Deporte

DR. JUAN MANUAL GEA La diabetes en la infancia (diabetes mellitus tipo 1 en el argot médico) es una de las enfermedades crónicas más frecuentes de los niños menores de 15 años, pero no por ello más conocida. Existen gran cantidad de miedos y prejuicios frente a ella que se han perpetuado popularmente. Intentaremos analizar los más habituales:
-La diabetes es una enfermedad contagiosa. No, rigurosamente falso. La diabetes tipo1 no se transmite por microorganismos. Se adquiere en personas predispuestas genéticamente tras una activación de la inmunidad del propio paciente. Es lo que se conoce como enfermedad autoinmune (las propias defensas del niño atacan estructuras propias generando una enfermedad). Existen muchas teorías que intentan explicar cómo se producen este fenómeno autoinmune pero muy pocas certezas.

-La diabetes se cura con el tiempo. Falso. La diabetes tipo 1 es una enfermedad crónica sin cura. No existe en la actualidad ningún tratamiento que acabe con esta enfermedad. Se investigan varias vías (células madre, vacunas…) pero se encuentran en fases precoces de desarrollo. Hasta el día de hoy, los pacientes tienen que administrarse insulina de por vida.

-La insulina acaba con la diabetes. No, la insulina no cura la diabetes tipo 1. Es imprescindible para su control, uno de los tres pilares en los que se fundamenta su tratamiento junto con el ejercicio físico y el control de la dieta, pero no acaba con la enfermedad.

-La insulina produce ceguera. Disparate mayúsculo que probablemente surja de la asociación entre diabetes y ceguera. Se sabe que una persona con diabetes mal controlada puede tener afectación de los vasos sanguíneos más pequeños del cuerpo, entre ellos los que se encuentran en la retina (estructura interna del ojo). Tiempo atrás no era infrecuente encontrar personas con diabetes que se quedaban ciegos porque no tenían acceso al Sistema Salud (por aislamiento geográfico, desconocimiento, miedos,… ) y no recibían tratamiento alguno.

-Comer dulces produce diabetes. Tomar un exceso de azúcar en la dieta no lleva inexorablemente al desarrollo de una diabetes mellitus 2. Como hemos comentado antes, es una enfermedad que depende de la carga genética y del establecimiento de una respuesta autoinmune descontrolada. En términos populares, podríamos decir que solo es diabético quien puede serlo, y quien lo va a ser puede incluso ser un niño que no abuse de dietas edulcoradas.

-Si tienes diabetes no puedes comer dulces. Solo hay que conocer a un niño con diabetes para desmontar este mito tan arcaico. Las personas con diabetes deben racionar sus alimentos (sobre todo los que contienen hidratos de carbono o azucares) para conocer la cantidad que toman de ellos y decidir la cantidad de insulina que se ponen, pero esto no contraindica de manera absoluta el que no puedan comer azúcares, simplemente deben ser conscientes de que deben ajustar y limitar su ingesta para conseguir un buen control de su enfermedad.

-El sobrepeso produce diabetes. Es una verdad a medias, con matices. Las personas con exceso de peso (sobre todo en edades avanzadas, aunque cada vez aparece más precozmente) tienen más probabilidades de terminar padeciendo una diabetes de tipo 2 (comúnmente conocidas por diabetes del adulto pese a que cada vez aparece en edades más tempranas). La diabetes tipo 1, la más frecuente en la infancia no se asocia a pacientes con sobrepeso (existen niños diabéticos obesos pero no como causa de su diabetes y si como problema añadido).

-Las personas con diabetes no pueden realizar ejercicio. No solo no pueden, sino que deben realizarlo como parte fundamental de su tratamiento. La práctica deportiva de forma regular y moderada (sobre todo en edades muy tempranas) es básica para el buen control de su enfermedad. Existen deportistas diabéticos que son profesionales del deporte (ciclistas, nadadores, futbolistas,…). Prácticamente no se contraindica ningún deporte salvo los que supongan riesgo evidente si se realizan de manera individual (submarinismo, alpinismo,…).

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