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Testimonio · Rosario y Virginia: “Mi enfermera es un amor…”

Febrero de 2012; había que subir una cuesta interminable para entrar al cole. Era el día de puertas abiertas para los padres que querían visitarlo antes de elegir cole. Sabíamos que este cole era bastante bueno y para encima con servicio de enfermería… teníamos que meter a Virginia sea como sea. Necesitamos trabajar los dos padres y no podemos estar uno de nosotros pendientes de ella durante la jornada laboral… Virginia acaba de debutar con diabetes al cumplir los 2 y ½ años y en pocos meses comenzaría el cole.

Nos gustó mucho la presentación que hizo de él su directora. Acabado la presentación hubo momento de preguntas. Nosotros esperamos un poco para no dar la nota de nuestra desesperación y cuando expusimos el tema con cara de desequilibraos mentales la directora no dudó en contestarnos: “Sed bienvenidos, haremos todo lo posible para que vuestra niña entre en este cole”… No lo podíamos creer!!! (Escribo estas líneas y me estoy emocionando…)

Mi enfermera es un amor · Virginia 1Acabada la presentación nos acercó a la enfermería y allí nos presentó a Carmen, su enfermera. “Estos padres necesitan traer a su niña al cole, ha debutado con diabetes”, a lo que la enfermera respondió: “qué bien, otro niño más a cuidar”. Siempre recordaré su cara, su expresión de ilusión por la llegada de Virginia. Había más niños diabéticos y con otras complicaciones que necesitaban de su presencia y ella con más ilusión todavía.

Parece un cuento irreal pero es totalmente cierto.

El día antes de comenzar las clases llevé a Virginia a que conociera a Carmen, la cual, velaría por ella cada instante a lo largo del horario escolar. Virginia no tenía muy claro  lo que iba a vivir a partir de entonces… qué edificio tan grande… y esta chica qué va a hacerme… Yo creo que se emocionó tanto que le bajó el azúcar nada más entrar en él. Justo cuando comenzó a preguntarle que cómo se llamaba, ¿tienes ganas de comenzar el cole?… y cosas así, la niña comenzó a tener un comportamiento ingrato y desagradable. Yo pensaba que no se estaba comportando bien con la visita y Carmen se dio cuenta al instante una bajada de azúcar. “Es imposible”, le contesté yo, “acaba de desayunar”… “Vamos a medirla”… estaba en treinta y algo…. Ella misma le dio el zumo que yo llevaba y poco a poco remontó… ESTA CHICA TAN MAJA Y ESPABILADA TENÍA QUE SER LA PERSONA QUE NECESITAMOS.

Desde entonces estamos tranquilos, descansamos y no pensamos en la peque en todo el día. Al principio yo preparé un cuaderno donde le exponía cómo racionar los alimentos y si la niña había pasado el día anterior mal y cosas así. Después ya sólo nos comunicamos por WhatsApp si hay algo importante que decir y nada más.

No necesito llevar nada para el almuerzo porque en el cole nos lo hacen. En la enfermería tienen siempre galletas y zumos aunque yo suelo llevar uvas pasas sultanas (1r. son 10), anacardos (1r. son 25), fruta racionada… para variar un poco el almuerzo ya que siempre necesita comer algo antes de que llegue la hora del comedor.

Si en algún momento su profe Ana, que también tenemos la suerte de contar con ella, le ve un poco rara, no tiene más que llamar a Carmen y de dos saltos llega a la clase con el glucómetro y zumo… es un “todo terreno”.

Gracias Carmen, contigo estamos tranquilos papá y mamá y Virginia.

Rosario, madre de Virginia, que pronto cumplirá 5 años, con diabetes desde hace 2

Ilustración: “Mi enfermera Carmen poniéndome insulina” Virginia.

Recuerda: Campaña anual 12 Causas-12 Meses: 2ª Causa – ¡Reclama! Una enfermera en cada colegio

3 comentarios

  1. Afortunadamente yo fui un diabético mas que paso por sus manos en el SSCC “Paraíso”. Ya tengo casi 21 años y mas de 15 con diabetes y doy fe de esta carta, sin duda es tal y como ella es, vive por y para nosotros.

    Gracias por escribir algo así y demostrar que no soy el único que piensa de esta manera!!

    Ignacio Palacios

  2. Qué grandísima suerte tenemos quienes podemos confiar el cuidado de nuestros hijos en el colegio. Mi hijo igualmente debutó a los dos años y medio, ahora tiene 4 y siempre ha estado perfectamente cuidado por la doctora del colegio y apoyado por todos los empleados del centro. Es un auténtico lujazo, mil gracias.

Los comentarios están cerrados.

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