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Mitos sobre la diabetes

dbtsEn el conocimiento  y el tratamiento de la diabetes, surgen los obstáculos más insospechados, enraizados en el mundo de las creencias. Por si no hubiera suficientes dificultades, las personas con diabetes tienen que escuchar mitos y  deformaciones de la realidad que solo hace entorpecer la gestión diaria de la enfermedad. Y es que a veces por mala fe o a veces por desconocimiento, circulan por Internet muchas exageraciones y falsedades sobre la diabetes.

Mitos y creencias hay de todos los tipos, algunos tendientes al catastrofismo o al desánimo. “Voy a quedarme ciego”: a eso hay que decir que, si bien es verdad  que las personas con diabetes tienen más riesgo de ramificaciones peligrosas, como ceguera, problemas del corazón o de los riñones, también es cierto que solo un pequeño porcentaje de todo el colectivo experimenta estas complicaciones. Y si algunos pecan de hipocondría, otros de exceso de confianza. Como por ejemplo: “No necesito un medidor porque yo sé si estoy alto o bajo” y es que cuando aprendes a escuchar a tu cuerpo te es más fácil saber si tienes el azúcar alto o bajo, pero a veces la intuición puede fallar y hacerte acabar en una ambulancia.

Hay muchos mitos extendidos. Algunos de ellos, según la American Diabetes Association, son:

Mito 1. La diabetes es contagiosa.

NO. aunque no se sabe la causa exacta de por qué las personas desarrollan diabetes, se sabe que la diabetes no es contagiosa. No puede cogerse como un resfriado o la gripe. Parece existir cierta relación genética en la diabetes, en particular de la diabetes tipo 2. Los factores del estilo de vida también juegan un gran papel.

Mito 2. Las personas con diabetes no pueden comer dulces ni chocolate.

Si se comen como parte de una dieta saludable planificada, o en combinación con el ejercicio, las personas con diabetes pueden comer dulces. Las personas con diabetes no tienen más “limitaciones” que las personas sin diabetes.

Mito 3. Comer demasiado azúcar produce diabetes.

NO. La diabetes está causada por una combinación de factores genéticos y del estilo de vida. Sin embargo, tener sobrepeso aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Si hay una historia familiar de diabetes, se recomienda una alimentación sana y ejercicio regular para controlar el peso.

Mito 4. Las personas con diabetes deben comer alimentos especiales para diabéticos.

La dieta sana para las personas con diabetes es la misma que para cualquier otra persona: baja en grasas, especialmente grasas saturadas y grasas trans, moderada en sal y en azúcar, con comidas ricas en cereales, verduras y frutas. Las versiones diabéticas o dietéticas de los alimentos que contienen azúcar no ofrecen beneficios particulares. Incluso pueden aumentar los niveles sanguíneos de glucosa, suelen ser más caras y suelen tener también un efecto laxante si contienen alcoholes de azúcar.

Mito 5. Si se tiene diabetes hay que comer solamente pequeñas cantidades de alimentos con almidón, como el pan, las patatas y la pasta italiana.

Los alimentos ricos en almidón forman parte de una dieta sana, lo que es importante es el tamaño de la ración. El pan integral, los cereales, la pasta, el arroz y los vegetales con almidón como las patatas, las legumbres y el maíz, pueden estar incluidos en las comidas y tentempiés diarios. La clave está en la ración. Para la mayoría de personas con diabetes, suele ser apropiado comer alimentos ricos en hidratos de carbono 3-4 veces al día. Los alimentos integrales son también una buena fuente de fibra, que ayuda a regular el tránsito intestinal.

Mito 6. Las personas con diabetes tienen más probabilidades de coger resfriados y otras enfermedades.

NO. No hay mayor probabilidad de padecer resfriados u otras enfermedades por padecer diabetes. Sin embargo, se recomienda que las personas con diabetes se vacunen contra la gripe. Esto se debe a que cualquier infección interfiere con el manejo de la glucemia, aumentando el riesgo de hiperglucemia y, para los que padecen diabetes tipo 1, un aumento del riesgo de cetoacidosis.

Mito 7. La insulina produce arteriosclerosis e hipertensión.

NO. La insulina no produce arteriosclerosis o endurecimiento de las arterias. Aunque en el laboratorio existe la evidencia de que la insulina puede iniciar algunos de los procesos precoces asociados con la arteriosclerosis y algunos médicos tienen la preocupación de que la insulina pueda agravar el desarrollo de la hipertensión y la arteriosclerosis, esto no se ha demostrado en las personas con diabetes. 

Mito 8. La insulina produce aumento de peso y puesto que la obesidad es perjudicial, no hay que tomar insulina.

Estudios clave en diabetes como el UKPDS (United Kingdom Prospective Diabetes Study) y el DCCT (Diabetes Control and Complications Trial) han demostrado sin lugar a dudas que el beneficio del control de la glucosa con insulina supera con creces los riesgos que puede producir el aumento del peso por la insulina.

Mito 9.La fruta es un alimento saludable. Por tanto la persona con diabetes puede comer tanta como quiera.

La fruta es un alimento saludable. Contiene fibra, vitaminas y minerales. Puesto que también contiene hidratos de carbono, es preciso incluirla en la planificación de la dieta. La educadora en diabetes o la dietista pueden informar sobre la cantidad, frecuencia y tipos de frutas que se pueden comer.

Mito 10. No es necesario cambiar el régimen de la diabetes hasta que la hemoglobina glucosilada sea superior al 8%.

Cuanto mejor sea el control de la glucemia, menos probabilidades hay de desarrollar complicaciones diabéticas. Sin embargo, un nivel de hemoglobina glucosilada entre 7 y 8 no representa un buen control. El objetivo de la American Diabetes Association es que sea inferior al 7%. Cuanto más cerca esté la hemoglobina glucosilada de sus valores normales, inferiores al 6%, menores son las probabilidades de complicaciones. Sin embargo, esto aumenta el riesgo de hipoglucemia, en particular si se padece diabetes tipo 1. Por eso, los niveles óptimos son individualizados, dependiendo de cada paciente, después de consultar con el médico.

Fuente: Fundación para la diabetes.

Imagen: pat138241/Freedigitalphotos.

 

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