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Diabetes · Complicaciones Crónicas · La Piel


Complicaciones Crónicas · La Piel

Pie CuidadoDermopatía diabética:

Múltiples y pequeñas placas rojizas o marronáceas que evolucionan dejando una zona atrófica e hiperpigmentada. Se localizan en la cara anterior de la pierna (zona pretibial). Se relacionan con la microangiopatía y neuropatía diabéticas siendo la más frecuente de las lesiones cutáneas. No precisa tratamiento.

Necrobiosis lipídica:

Lesiones maculo-papulosas bien delimitadas de color rojo oscuro que tiende a extenderse centrífugamente evolucionando a placas cuyo centro de color marrón amarillento puede sufrir ulceraciones. Se localizan preferentemente en la región pretibial afectando ambas extremidades en más de la mitad de los casos. Afecta con preferencia a las mujeres en edades inferiores a los 40 años. Su tratamiento en general es poco satisfactorio y no parece que en su evolución influya el control de la glucemia. Si no existe ulceración, puede intentarse tratamiento con corticoides tópicos. En ocasiones se pueden intentar los injertos de piel.

Bullosis Diabeticorum (ampollas diabéticas):

Despegamientos cutáneos dermo-epidérmicos formando grandes ampollas de contenido claro rodeadas de piel sana. Se localizan en pies y manos, dejando en el curso de un mes una cicatriz residual. Es una alteración poco frecuente, que afecta principalmente a pacientes con diabetes mellitus Tipo 2 de larga evolución con mal control metabólico y con otras complicaciones tardías (neuropatía, retinopatía y arteriopatía). Su tratamiento es reposo, antisépticos y antibióticos tópicos y generales pues tiende a infectarse.

Alteraciones en el grosor de la piel:

Engrosamiento de la piel del dorso de manos y pies:

Dicho engrosamiento se asocia a la limitación del movimiento de las articulaciones las manos (piel cérea y rigidez articular). Su aparición predispone al desarrollo precoz de retinopatía y nefropatía diabéticas. Aparece en las diabetes de comienzo juvenil y mejora mediante un estricto control de la glucemia.

Esclerodermia diabética:

Engrosamiento e induración de la piel que comienza en la región cervical posterior y se extiende a la espalda y hombros con un curso crónico e indolente. Afecta a pacientes con una diabetes de larga evolución, obesos y con complicaciones vasculares coexistentes. No existe tratamiento efectivo.

Infecciones cutáneas del diabético:

En general reflejan una diabetes mal controlada o no diagnosticada. Las más frecuentes son las infecciones micóticas (hongos) y las bacterianas.

Infecciones micóticas:

La más frecuente es la Candidiasis infección producida por un hongo del género de las cándidas. Es una complicación frecuente en las diabetes mal controladas. Tiene distintas presentaciones:
Estomatitis angular (boqueras)
Candidiasis de la mucosa oral (müguet)
Paroniquia: infección de las uñas
Vulvovaginitis, favorecida por la presencia de glucosa en orina, causa más frecuente de prurito vulvar en la diabética
Balanitis: inflamación del surco balano-prepucial del pene en varones; tiende a la cronicidad ocasionando una fimosis secundaria
Pie de atleta: infección micótica de los pliegues interdigitales ocasionando inflamación y fisuración de los mismos.

Como medidas generales, es aconsejable practicar prevención con un buen control de la diabetes, mantener una higiene corporal adecuada utilizando cremas emolientes y eliminar focos de humedad y maceración (calzados poco transpirantes, medias y calcetines con fibras sintéticas…). Igualmente es importante conocer el tipo de hongo responsable de la infección con el fin de utilizar el tratamiento local más adecuado: nistatina, derivados del imidazol, ketoconazol….

Infecciones bacterianas:

Las más frecuentes son los forúnculos de repetición y las favorecidas por la angiopatía y neuropatía en partes acras (dedos de manos y pies).
Hacer hincapié en extremar las medidas de higiene en la práctica de punción capilar en dedos de la mano para la determinación de controles de glucemia capilar y el uso de calzado adecuado. En caso necesario, un tratamiento precoz con antibióticos tópicos y sistémicos, extremando el control de las glucemias por el riesgo de descompensación.

Alteraciones secundarias a la angiopatía:

Manifestaciones derivadas de laxisquemia arterial:
– atrofia cutánea: piel fina y brillante
– caida de vello en piernas
– distrofia de uñas: anomalía en la forma y brillo de las uñas
– frialdad acra y ausencia de pulsos distales

Alteraciones secundarias a la neuropatía autonómica:

Ausencia de sudoración en extremidades inferiores ocasionando una piel seca (anhidrosis) por lesión de las fibras nerviosas simpáticas de las piernas. Precaución con la insensibilidad térmica en los pies que puede ocasionar quemaduras con el uso de agua muy caliente.
Sudoración compensatoria en cara y tronco. Sudan bastante de cintura para arriba, confundiéndose en ocasiones con cuadros de hipoglucemia.
La combinación de la angiopatía y neuropatía en las extremidades de las personas con diabetes, son las responsables del llamado pie diabético ocasionando úlceras indoloras y gangrena cutánea que en ocasiones puede acabar en amputación. Vigilar las uñas incarnadas y corregir con ortopedia los malos apoyos plantares, junto al uso de cremas emolientes e hidratantes que aseguren una piel intacta y un buen control de la glucemia, son los principales cuidados del pie diabético.
Siempre que aparezca una úlcera en el pie de un paciente diabético, acudir rápidamente a un especialista que pautará el tratamiento oportuno.

Otras dermopatías del diabético:
– Coloración amarillenta de las uñas:
Principalmente en los dedos de los pies, de crecimiento lento, engrosadas y excesivamente curvadas. Se relacionan con alteraciones vasculares.
– Xantomas eruptivos:
Pequeños nódulos de 5 mm. de diámetro. Se relacionan con el mal control de la diabetes y con el aumento de los niveles de colesterol y triglicéridos. Desaparecen tras normalizar los lípidos.
– Xantosis palmar:
Coloración amarillenta de la piel debida a la acumulación de carotenos por incapacidad del hígado de convertir los mismos en vitamina A. Se relaciona con la ingesta excesiva de vegetales ricos en carotenos, especialmente zanahoria. Es más frecuente en varones con diabetes infanto-juvenil.
– Xantelasma:
Placas de color amarillento localizadas en regiones perioculares. Puede aparecer con o sin hiperlipemia.

Imagen: FreeDigitalPhotos.net

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